Memoria Visual

Esta herramienta está diseñada para ejercitar la memoria visual, la atención y la memoria de trabajo en personas que se están recuperando de un EVC. A través de imágenes organizadas en categorías, invita a recordar, buscar y reconocer de forma gradual y tranquila.

La herramienta está pensada para usarse juntos — la persona en recuperación y quien la acompaña. No es un examen ni una evaluación: es un espacio de práctica sin presión, donde el objetivo es ejercitar la memoria de forma amable y constante.

💡 Cómo funciona

Elige una categoría, un nivel de dificultad y el número de cartas. Primero verás las cartas que debes recordar — tómate el tiempo que necesites. Luego aparecerá el tablero completo con cartas adicionales mezcladas, y la tarea es encontrar las cartas originales. Si necesitas volver a verlas, el botón “Volver a mostrar las cartas” está siempre disponible. Al terminar la ronda puedes repetirla o cambiar de categoría.

👥 Cómo acompañar

Deja que ella o él tome su tiempo. No señales las cartas ni anticipes cuáles son. Si se equivoca, simplemente sigue intentando — no hay mensajes de error ni penalización. Puedes acompañar con calma: “inténtalo de nuevo”, “ya casi”. Celebra cada carta encontrada, aunque sea con un gesto.

📈 Sobre los niveles

La dificultad no depende del número de cartas, sino de qué tan parecidas son las cartas distractoras a las que hay que recordar. En Fácil, los distractores son muy diferentes. En Experto, pertenecen a la misma categoría. Empieza desde Fácil, especialmente en los primeros días, y avanza cuando notes que la búsqueda se siente segura y sin agotamiento.

✏️ Una última nota

La memoria se ejercita con constancia, no con velocidad. Habrá días mejores y días más difíciles — eso es completamente normal. Esta herramienta es un apoyo para mantenerse activo, no un indicador de recuperación.

Repetir las rondas y explorar diferentes categorías ayuda a mantener la práctica variada y motivadora.


Memoria visual

Elige una categoría


Pensamos estas herramientas como un apoyo para practicar juntos en casa. No reemplazan la valoración ni el tratamiento de los profesionales, que son quienes mejor conocen cada caso. Ante cualquier duda sobre qué ejercicios conviene hacer, siempre es buena idea comentarlo con el equipo que acompaña a la persona.