Infecciones Intrahospitalarias

⚠️ Qué son, cómo se presentan y cómo prevenirlas

Durante una hospitalización, especialmente en la fase aguda tras un Evento Vascular Cerebral (EVC), es común que los pacientes estén más vulnerables a desarrollar infecciones nosocomiales o intrahospitalarias. Estas son infecciones que se adquieren dentro del hospital, generalmente después de 48 horas de ingreso, y pueden afectar la recuperación. Estas infecciones pueden agravar el estado clínico, prolongar la estancia hospitalaria y dificultar el inicio de la rehabilitación.

Tipos comunes de infecciones intrahospitalarias

  • Neumonía asociada a ventilación mecánica: especialmente en pacientes con intubación prolongada o traqueostomía. El riesgo aumenta si hay dificultad para deglutir o exceso de secreciones.
  • Infecciones del tracto urinario: relacionadas con el uso de sondas vesicales, frecuente en pacientes con inmovilidad o bajo nivel de conciencia.
  • Infecciones gastrointestinales: como colitis por Clostridioides difficile, que pueden aparecer tras tratamientos prolongados con antibióticos.
  • Infecciones por catéter venoso
    Los accesos venosos prolongados o manipulados sin las debidas precauciones pueden convertirse en puerta de entrada para bacterias.
  • Infecciones del sistema nervioso central: como meningitis, especialmente si se han realizado procedimientos invasivos o si hubo un compromiso inmunológico.
  • Infecciones en la piel o úlceras por presión: que pueden presentarse por la inmovilidad prolongada, sin los cuidados adecuados de higiene y cambio de posición.

Factores de riesgo

  • Intubación, traqueostomía o ventilación mecánica
  • Sondas (vesical, nasogástrica, gastrostomía)
  • Estancias prolongadas en hospital o terapia intensiva
  • Sistema inmune comprometido
  • Diabetes o desnutrición
  • Higiene deficiente o manipulación incorrecta de dispositivos médicos
  • Falta de movilización.

Signos de alarma

  • Fiebre sin causa aparente
  • Cambios en la presión arterial o frecuencia cardíaca
  • Aumento de secreciones respiratorias o cambio en su color
  • Malestar general o deterioro súbito del estado de conciencia
  • Diarrea súbita
  • Enrojecimiento, calor o secreción en zonas de punción o heridas

Prevención: lo que el equipo y la familia pueden hacer

  • Higiene de manos: antes y después de tocar al paciente.
  • Desinfección de superficies y equipo médico.
  • Evitar manipular sondas o catéteres sin indicación.
  • Cambiar pañales y ropa mojada o sucia tan pronto como sea posible.
  • Revisar diariamente la piel, la zona de la traqueostomía y las sondas.
  • Mantener una buena hidratación y nutrición.

Qué hacer si se detecta una infección?

  • Reportar de inmediato cualquier cambio al equipo médico o de enfermería.
  • Es posible que se soliciten estudios de laboratorio, cultivos o radiografías.
  • El tratamiento puede incluir antibióticos específicos y cambios en el manejo de sondas o dispositivos.

Acompañar con Información y Cuidado

La hospitalización tras un EVC puede ser un periodo delicado. La prevención, la higiene hospitalaria y la vigilancia continua por parte del personal médico y de enfermería son fundamentales para evitar estas complicaciones. Como familiar o cuidador, es importante mantenerse informado, preguntar activamente por signos de infección y conocer las medidas preventivas que se están implementando.