🛌 Sueño y descanso
El descanso adecuado es un componente fundamental en la recuperación tras un Evento Vascular Cerebral (EVC). Durante el sueño profundo, el cerebro consolida aprendizajes, se reorganizan funciones neuronales y se reduce el impacto del estrés físico y emocional. Sin embargo, los pacientes con daño neurológico pueden experimentar alteraciones del ciclo sueño-vigilia, somnolencia diurna excesiva o dificultades para conciliar el sueño.
😴 ¿Qué puede afectar el descanso?
- Dolor físico o incomodidad en la postura
- Espasticidad o movimientos involuntarios
- Ambiente con ruidos, luz o interrupciones frecuentes
- Medicamentos con efectos estimulantes o sedantes
- Desorientación temporal o ansiedad nocturna
💡 Recomendaciones para favorecer el descanso
- Establecer una rutina fija para acostarse y levantarse
- Evitar siestas prolongadas durante el día
- Controlar el ambiente: iluminación tenue, ventilación adecuada y reducción de ruidos
- Utilizar ropa cómoda y sábanas limpias
- Ofrecer medidas de confort: cambio de posición, analgésicos prescritos si hay dolor
- Evitar pantallas o conversaciones estimulantes justo antes de dormir
- Hacer una rutina calmada antes de dormir: música suave, masajes o lectura tranquila
🛏️ Apoyos que pueden ayudar
- Almohadas de posicionamiento para evitar presión en zonas sensibles
- Colchón de presión alterna para prevenir úlceras
- Cortinas oscuras o antifaces para mejorar el sueño nocturno
- Reloj visible para reforzar el ciclo día-noche
- Productos de aromaterapia con lavanda (si no hay contraindicación médica)
🔁 ¿Qué hacer si se altera el sueño?
Si el paciente tiene dificultades persistentes para dormir o presenta somnolencia extrema durante el día, se recomienda registrarlo y comentarlo al personal médico. Puedes consultar nuestra bitácora para realizar el seguimiento. Podría ser necesario ajustar medicamentos, evaluar el nivel de dolor o descartar trastornos neurológicos.
