Hidratación

🥤 Hidratación

Una hidratación adecuada es fundamental para mantener la salud y facilitar la recuperación después de un EVC. Las personas con movilidad limitada, problemas de deglución o alteraciones en la conciencia tienen mayor riesgo de deshidratación, lo cual puede afectar la presión arterial, el funcionamiento renal, la digestión, e incluso favorecer infecciones urinarias o confusión.

💧 ¿Cuánta agua necesita?

La cantidad diaria recomendada de líquidos puede calcularse en función del peso corporal. Se sugiere una ingesta de aproximadamente 35 ml (0.035 litros) de líquidos por cada kilogramo de peso, salvo que el personal médico indique una restricción específica.

Ejemplo: Una persona que pesa 50 kg debería consumir alrededor de 0.035 litros x 50 kg = 1.75 litros (1,750 ml) de líquidos al día.

Introduce el peso de la persona (en kg):


Pueden contarse como líquidos:

  • Agua natural
  • Infusiones o tés
  • Caldos claros
  • Sueros orales

Evita:

  • Refrescos
  • Jugos industrializados
  • Bebidas muy azucaradas o con cafeína

🍵¿Qué señales indican que no está bien hidratada?

  • Boca seca
  • Orina muy oscura o escasa
  • Somnolencia o confusión
  • Piel seca o menos elástica
  • Estreñimiento
  • Baja presión o pulso débil

💡 Recomendaciones

  • Ofrecer líquidos en pequeñas cantidades pero de forma frecuente (cada 30–60 minutos).
  • Usar popotes, vasos antiderrame o jeringas si hay problemas para beber por sí mismo.
  • Registrar la cantidad total ingerida cada día, consulta nuestra bitácora de seguimiento.
  • En caso de alimentación enteral, consultar con el profesional de nutrición la cantidad y vía de hidratación adecuada.
  • Asegurar que el líquido esté a una temperatura agradable y en envases fáciles de usar.